Alimentación, Actividad Física, Vida Sana y Cáncer de Pulmón.
En 2007, la fundación internacional WCRF (World Cancer Research Fund) y el Instituto Americano para la Investigación del Cáncer (AICR) hicieron público un exhaustivo informe sobre la prevención del cáncer. “Alimentación, Nutrición, Actividad Física y Prevención del Cáncer: una perspectiva global” (Food, Nutrition, Physical Activity and the Prevention of Cancer: a Global Perspective) es el nombre de este informe americano que refleja los resultados de la más reciente y extensa revisión científica en cuanto a alimentación, deporte con cáncer.
Este trabajo analiza, interpreta y difunde las evidencias científicas que ayudan al individuo a reducir el riesgo de desarrollar un cáncer. Las recomendaciones del informe se basan en una revisión de 7.000 estudios sobre distintos aspectos que relacionan dieta, actividad física, control de peso y el cáncer.
El primer informe de la WCRF / AICR, el “Food, Nutrition and the Prevention of Cancer: a Global Perspective”, fue publicado en 1997. Posteriormente, el WCRF / AICR se fijó un nuevo objetivo: examinar y evaluar sistemáticamente las evidencias científicas existentes sobre dieta, actividad física y cáncer, y publicar luego un segundo informe de expertos.
En el estudio han participado nueve equipos internacionales de expertos en cáncer y tardó seis años en completarse. Está considerado el mayor estudio de su tipo y sus conclusiones son tan definitivas como la evidencia disponible permite. Este informe de 537 páginas contiene documentación sobre la influencia de las elecciones de vida sobre el riesgo de cáncer, y concluye con recomendaciones específicas para el público general y las autoridades responsables para reducir el riesgo de cáncer y de otras enfermedades crónicas. También analiza las tendencias en el cáncer según el lugar de residencia; las causas potenciales de cáncer y su ciclo vital y, lo más importante, los efectos pro y anti cáncer de diversos factores.
Decálogo Recomendaciones Generales para la Prevención del Cáncer
Las conclusiones generales del informe son que las personas pueden reducir su riesgo de padecer cáncer comiendo una alimentación sana, haciendo actividad física regular y manteniendo un peso saludable. Los resultados del informe confirman que el vínculo entre grasa corporal y cáncer es más fuerte que lo que se creía hasta el momento.
Exceso de grasa corporal: Consérvese dentro del rango normal de peso corporal, reduciendo la grasa corporal.
Actividad física: Sea físicamente activo en su vida cotidiana
Alimentos y bebidas que favorecen el aumento de peso: Limitar el consumo de alimentos demasiado energéticos, evitar las bebidas azucaradas
Alimentos vegetales: Coma principalmente alimentos de origen vegetal
Alimentos de origen animal: Limite el consumo de carnes rojas (máximo 500 gr semanales) y evite al máximo las carnes procesadas*
Bebidas alcohólicas: Limite la ingesta de bebidas alcohólicas
Conservación, elaboración y preparación: Limitar el consumo de sal.
Evitar los cereales (granos) o legumbres (leguminosas) con moho, que tienen aflatoxinas
Suplementos dietéticos: El objetivo debe ser satisfacer las necesidades nutricionales sólo a través de la dieta (excepto circunstancias especiales)
Recomendación especial durante la lactancia materna: Se aconseja a las madres amamantar, y a los niños ser alimentados con leche materna
Recomendación especial para los supervivientes de cáncer**: Siga las recomendaciones para la prevención del cáncer
*Se consideran carnes procesadas aquéllas preservadas curadas, ahumadas o en salazón, o a las que se han añadido preservativos químicos. **Se consideran personas supervivientes de cáncer las que viven con un diagnóstico de cáncer, incluyendo aquéllas que ya se han recuperado de la enfermedad.
Recomendaciones en cáncer de pulmón
Se sabe que más del 85% de los cánceres de pulmón son el resultado de fumar tabaco, y otro 10% puede estar vinculado a la exposición al radón.
Respecto al cáncer de pulmón, el Panel de expertos enfatiza que la principal causa de cáncer de pulmón es el tabaco. En cuanto a otros posibles factores que influyen sobre el cáncer de pulmón (desencadenándolo o previniendo su aparición), el análisis en conjunto de todos los estudios científicos concluye que:
Hay evidencias convincentes de que la presencia de arsénico en el agua potable y la administración farmacológica de altas dosis de beta-carotenos (sólo en los fumadores) son predisponentes y una de las causas de padecer este cáncer.
La fruta y los alimentos que contienen carotenos probablemente protegen contra el cáncer de pulmón.
En cambio,
Son limitadas las pruebas que sugieren que los vegetales sin almidón, el selenio y los alimentos que lo contienen, los alimentos que contienen quercetina o la actividad física protegen contra el cáncer de pulmón.
También son limitadas las pruebas que sugieren que la carne roja, la carne procesada, las grasas, la mantequilla, la administración farmacológica de retinol sintético (sólo en fumadores), y el bajo índice de grasa corporal son causas de cáncer de pulmón.
Muchos estudios han demostrado que el riesgo de cáncer de pulmón es menor entre los fumadores y no fumadores que comen al menos 5 porciones de verduras y frutas al día. De todos modos, aunque la alimentación saludable puede reducir el riesgo de cáncer de pulmón incluso en el fumador, los riesgos del tabaco siguen siendo elevados.
Las frutas son fuentes de vitamina C y de otros antioxidantes como los carotenos, fenoles y flavonoides. En cambio, el uso de beta-carotenos a altas dosis y / o suplementos de vitamina A aumenta (no disminuye) el riesgo de cáncer de pulmón entre los fumadores.
Los carotenos son antioxidantes que pueden prevenir la oxidación de los lípidos y otros procesos relacionados. Uno de los más importantes carotenos es el beta-caroteno o "provitamina A”.
Son alimentos ricos en carotenos las verduras de color verde o coloración rojo-anaranjado-amarillento: zanahoria (2.000 ug en 100g), mango, brócoli (110 ug en 100g) espinacas (875 ug en 100g), coles de Bruselas, tomate, calabaza (857 ug en 100g), sandía, melón. En cambio, el beta-caroteno que está disponible en las farmacias se produce sintéticamente, o a partir del aceite de palma, algas u hongos.
El déficit de selenio en la dieta ha demostrado ser causa de déficit de expresión de las selenoproteínas. Se han identificado veinticinco selenoproteínas en animales, y algunas de ellas poseen importantes propiedades anti-inflamatorias y antioxidantes.
La quercetina es un antioxidante presente en verduras, frutas y bebidas procedentes de plantas, como el té. Es uno de los flavonoides más corrientes en los productos vegetales, y se ha visto que es capaz de inducir la muerte celular programada o apoptosis en algunas células cancerígenas.
Conclusión
El tabaco es la principal causa de cáncer de pulmón.
Por tanto, el mejor consejo para reducir el riesgo de cáncer de pulmón es evitar el consumo de tabaco y la exposición pasiva a su humo. Además, conviene evitar la exposición al radón y comer, por lo menos, 5 porciones de verduras y frutas todos los días.
Fuente: http://www.cancerpulmon.es/saber_mas_8.html
Este trabajo analiza, interpreta y difunde las evidencias científicas que ayudan al individuo a reducir el riesgo de desarrollar un cáncer. Las recomendaciones del informe se basan en una revisión de 7.000 estudios sobre distintos aspectos que relacionan dieta, actividad física, control de peso y el cáncer.
El primer informe de la WCRF / AICR, el “Food, Nutrition and the Prevention of Cancer: a Global Perspective”, fue publicado en 1997. Posteriormente, el WCRF / AICR se fijó un nuevo objetivo: examinar y evaluar sistemáticamente las evidencias científicas existentes sobre dieta, actividad física y cáncer, y publicar luego un segundo informe de expertos.
En el estudio han participado nueve equipos internacionales de expertos en cáncer y tardó seis años en completarse. Está considerado el mayor estudio de su tipo y sus conclusiones son tan definitivas como la evidencia disponible permite. Este informe de 537 páginas contiene documentación sobre la influencia de las elecciones de vida sobre el riesgo de cáncer, y concluye con recomendaciones específicas para el público general y las autoridades responsables para reducir el riesgo de cáncer y de otras enfermedades crónicas. También analiza las tendencias en el cáncer según el lugar de residencia; las causas potenciales de cáncer y su ciclo vital y, lo más importante, los efectos pro y anti cáncer de diversos factores.
Decálogo Recomendaciones Generales para la Prevención del Cáncer
Las conclusiones generales del informe son que las personas pueden reducir su riesgo de padecer cáncer comiendo una alimentación sana, haciendo actividad física regular y manteniendo un peso saludable. Los resultados del informe confirman que el vínculo entre grasa corporal y cáncer es más fuerte que lo que se creía hasta el momento.
Exceso de grasa corporal: Consérvese dentro del rango normal de peso corporal, reduciendo la grasa corporal.
Actividad física: Sea físicamente activo en su vida cotidiana
Alimentos y bebidas que favorecen el aumento de peso: Limitar el consumo de alimentos demasiado energéticos, evitar las bebidas azucaradas
Alimentos vegetales: Coma principalmente alimentos de origen vegetal
Alimentos de origen animal: Limite el consumo de carnes rojas (máximo 500 gr semanales) y evite al máximo las carnes procesadas*
Bebidas alcohólicas: Limite la ingesta de bebidas alcohólicas
Conservación, elaboración y preparación: Limitar el consumo de sal.
Evitar los cereales (granos) o legumbres (leguminosas) con moho, que tienen aflatoxinas
Suplementos dietéticos: El objetivo debe ser satisfacer las necesidades nutricionales sólo a través de la dieta (excepto circunstancias especiales)
Recomendación especial durante la lactancia materna: Se aconseja a las madres amamantar, y a los niños ser alimentados con leche materna
Recomendación especial para los supervivientes de cáncer**: Siga las recomendaciones para la prevención del cáncer
*Se consideran carnes procesadas aquéllas preservadas curadas, ahumadas o en salazón, o a las que se han añadido preservativos químicos. **Se consideran personas supervivientes de cáncer las que viven con un diagnóstico de cáncer, incluyendo aquéllas que ya se han recuperado de la enfermedad.
Recomendaciones en cáncer de pulmón
Se sabe que más del 85% de los cánceres de pulmón son el resultado de fumar tabaco, y otro 10% puede estar vinculado a la exposición al radón.
Respecto al cáncer de pulmón, el Panel de expertos enfatiza que la principal causa de cáncer de pulmón es el tabaco. En cuanto a otros posibles factores que influyen sobre el cáncer de pulmón (desencadenándolo o previniendo su aparición), el análisis en conjunto de todos los estudios científicos concluye que:
Hay evidencias convincentes de que la presencia de arsénico en el agua potable y la administración farmacológica de altas dosis de beta-carotenos (sólo en los fumadores) son predisponentes y una de las causas de padecer este cáncer.
La fruta y los alimentos que contienen carotenos probablemente protegen contra el cáncer de pulmón.
En cambio,
Son limitadas las pruebas que sugieren que los vegetales sin almidón, el selenio y los alimentos que lo contienen, los alimentos que contienen quercetina o la actividad física protegen contra el cáncer de pulmón.
También son limitadas las pruebas que sugieren que la carne roja, la carne procesada, las grasas, la mantequilla, la administración farmacológica de retinol sintético (sólo en fumadores), y el bajo índice de grasa corporal son causas de cáncer de pulmón.
Muchos estudios han demostrado que el riesgo de cáncer de pulmón es menor entre los fumadores y no fumadores que comen al menos 5 porciones de verduras y frutas al día. De todos modos, aunque la alimentación saludable puede reducir el riesgo de cáncer de pulmón incluso en el fumador, los riesgos del tabaco siguen siendo elevados.
Las frutas son fuentes de vitamina C y de otros antioxidantes como los carotenos, fenoles y flavonoides. En cambio, el uso de beta-carotenos a altas dosis y / o suplementos de vitamina A aumenta (no disminuye) el riesgo de cáncer de pulmón entre los fumadores.
Los carotenos son antioxidantes que pueden prevenir la oxidación de los lípidos y otros procesos relacionados. Uno de los más importantes carotenos es el beta-caroteno o "provitamina A”.
Son alimentos ricos en carotenos las verduras de color verde o coloración rojo-anaranjado-amarillento: zanahoria (2.000 ug en 100g), mango, brócoli (110 ug en 100g) espinacas (875 ug en 100g), coles de Bruselas, tomate, calabaza (857 ug en 100g), sandía, melón. En cambio, el beta-caroteno que está disponible en las farmacias se produce sintéticamente, o a partir del aceite de palma, algas u hongos.
El déficit de selenio en la dieta ha demostrado ser causa de déficit de expresión de las selenoproteínas. Se han identificado veinticinco selenoproteínas en animales, y algunas de ellas poseen importantes propiedades anti-inflamatorias y antioxidantes.
La quercetina es un antioxidante presente en verduras, frutas y bebidas procedentes de plantas, como el té. Es uno de los flavonoides más corrientes en los productos vegetales, y se ha visto que es capaz de inducir la muerte celular programada o apoptosis en algunas células cancerígenas.
Conclusión
El tabaco es la principal causa de cáncer de pulmón.
Por tanto, el mejor consejo para reducir el riesgo de cáncer de pulmón es evitar el consumo de tabaco y la exposición pasiva a su humo. Además, conviene evitar la exposición al radón y comer, por lo menos, 5 porciones de verduras y frutas todos los días.
Fuente: http://www.cancerpulmon.es/saber_mas_8.html

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