Un poco sobre motivación esta vez...
Continuamente me preguntan sobre temas relacionados con la motivación, tanto para lograr provocar un cambio a nivel individual como para organizar una intervención en un grupo, ya estemos hablando de un equipo deportivo o un grupo de trabajadores de una empresa.
Si buscamos una definición de la motivación que nos ayude a entender sus características más importantes diremos que está compuesta por lo que se llaman procesos impulsores y orientadores, que van a resultar determinantes para las elecciones que haga la persona o las personas del grupo, y que a su vez, también van a incidir sobre la intensidad de la actualización de las tendencias de las conductas resultantes. A lo que vamos es que la motivación es un impulso, hasta ahí todo bien, conocido, todos tenemos claro que lo que nos motiva nos da empuje; pero lo que no solemos tener tan en cuenta es que nos orienta, nos dirige hacia algo.
Cuando hablamos de individuos el interés está en ayudar a la persona a decidir hacia dónde quiere dirigirse porque lo que sucede normalmente es que queremos cambiar pero no sabemos qué estamos queriendo realmente, sabemos lo que no queremos pero no lo que queremos, que como ya dijimos en otra ocasión, no son lo mismo.
Cuando nos referimos a un grupo el problema está en que tendremos que ser capaces de dirigir al conjunto de individuos hacia un lugar común, habiendo previamente creado una idea de equipo que sobrepase la consideración individual de cada uno de los miembros. Lógicamente se van a mantener los deseos individuales pero tendrán que encauzarse hacia un bien común, el objetivo deportivo o el objetivo de la empresa, según sea el caso. Y ahí surge la figura tan deseada y estudiada del líder, esa persona que es capaz de organizar y dirigir voluntades.
Seguiremos hablando de estos temas. ¡Muchas gracias por la atención!
Si buscamos una definición de la motivación que nos ayude a entender sus características más importantes diremos que está compuesta por lo que se llaman procesos impulsores y orientadores, que van a resultar determinantes para las elecciones que haga la persona o las personas del grupo, y que a su vez, también van a incidir sobre la intensidad de la actualización de las tendencias de las conductas resultantes. A lo que vamos es que la motivación es un impulso, hasta ahí todo bien, conocido, todos tenemos claro que lo que nos motiva nos da empuje; pero lo que no solemos tener tan en cuenta es que nos orienta, nos dirige hacia algo.
Cuando hablamos de individuos el interés está en ayudar a la persona a decidir hacia dónde quiere dirigirse porque lo que sucede normalmente es que queremos cambiar pero no sabemos qué estamos queriendo realmente, sabemos lo que no queremos pero no lo que queremos, que como ya dijimos en otra ocasión, no son lo mismo.
Cuando nos referimos a un grupo el problema está en que tendremos que ser capaces de dirigir al conjunto de individuos hacia un lugar común, habiendo previamente creado una idea de equipo que sobrepase la consideración individual de cada uno de los miembros. Lógicamente se van a mantener los deseos individuales pero tendrán que encauzarse hacia un bien común, el objetivo deportivo o el objetivo de la empresa, según sea el caso. Y ahí surge la figura tan deseada y estudiada del líder, esa persona que es capaz de organizar y dirigir voluntades.
Seguiremos hablando de estos temas. ¡Muchas gracias por la atención!

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