El siguiente paso
Desde
pequeño he venido escuchando la pregunta de: ¿qué te llevarías a
una isla desierta?...y más allá de respuesta que no vamos a
reproducir aquí, no son pocas las personas que responden que se
llevarían un libro... . Hace unos días me dije a mí mismo, ¿y por
qué no llevarse un libro en blanco?... ¡una libreta, vaya!... .Un
libro en blanco para escribir nuestra propia historia, aquello que a
nosotros nos gustara leer...si total vamos a estar en una isla
desierta, mejor leer algo que nos guste, ¿no?.
Este
pequeño flash, que no reflexión, me sirve de introducción para lo
que quería comentar hoy aquí; la posibilidad de construir nuestro
propio “Mundo”, de hacer nuestro Mundo más habitable para
nosotros mismos. Es habitual, y ya lo venimos comentando en muchos
foros, y aunque parezca mentira, que en numerosas ocasiones cuando
preguntamos a las personas qué quieren para ellas mismas o qué las
mueve, no nos saben responder...tienen muy claro aquello de lo que
desean escapar, lo que quieren dejar atrás, lo que quieren cambiar;
pero a partir de ahí esperan a que les digamos lo que tienen que
hacer, lo que deben de buscar, lo que sería necesario que
hicieran...y claro, eso no puede ser...porque nuestra vida solamente
la podemos vivir nosotros, o eso es al menos lo deseable.
En
el deseo de poder ayudar a personas como éstas, he querido
reflexionar sobre la pregunta que vertebra la mayoría de mis
intervenciones profesionales en estos entornos que comento: ¿qué te
motiva?...¿qué te mueve?...¿qué te da impulso?.
He
tenido la enorme fortuna de estar relacionado a lo largo de los
últimos años, casi diez ya, con personas que lo han venido pasando
mal en la vida, por lo menos de manera momentánea, personas a las
que les han diagnosticado una grave enfermedad y en muchos casos con
malas perspectivas, con malos pronósticos. Lo que me han enseñado
es algo muy valioso que representa el contenido que quiero transmitir
hoy, y es que lo que nos motiva a las personas, lo que nos tendría
que motivar realmente es dar el siguiente paso, me refiero a un paso
metafórico no solamente físico, llegar a la siguiente estación,
preparar y realizar el siguiente exámen, afrontar y concluir el
siguiente entrenamiento, el siguiente partido, recibir el siguiente
diagnóstico,...dar el siguiente paso.
En los últimos años se han
venido repitiendo este tipo de mensajes en algunos entornos
deportivos y se ha escuchado tanto que parece que es más un eslogan
que una realidad, parece más un mensaje de publicidad que algo
efectivo; cuando sí es algo efectivo, y lo es para cada uno de
nosotros, no solamente si somos deportistas de élite.
Lo que importa
es lo que hacemos hoy, ahora; lo que está en nuestra mano es el
ahora y eso nos está haciendo cambiar; si lo hacemos nos refuerza,
nos cambia para mejor, nos ayuda a acercarnos al punto dónde
queremos llegar, a ser un poco más como deseamos ser...y si no lo
hacemos nos embarra los pies, nos va cerrando los caminos, nos hace
pervertir nuestros pensamientos,...la decisión es nuestra, el
siguiente paso es el que hay que dar, es lo que nos va a hacer
bien...pero no por lo que consigamos en la tarea propiamente dicha,
no por el beneficio de esa actividad que estemos emprendiendo, sino
porque nos está haciendo cambiar a nosotros mismos; ya no vamos a
ser los mismos y ahí radica su importancia...nosotros decidimos qué
signo tendrá ese cambio...

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